lunes, 3 de junio de 2013

Bonsai


Cuando llorás me siento
un loco de la guerra,
me muero encima,
me detesto,
me olvido el abecedario,
se me llena la garganta de cal
y las letras son granadas,
que me explotan en el pecho,
que me hacen bolsa el tiempo.

Entonces sangro.
Huelo la pólvora.
Respiro fuego.

Lloramos juntos,
a la par del mundo,
de la ansiedad.

La concha de la incertidumbre,
qué importa la culpa,
si somos un bonsai agonizando
en un balcón de Retiro,
con las ramitas muertas,
crocantes,
abandonadas.

2 comentarios:

  1. Me gusta mucho como escribís! Te sigo hace poquito, por eso nunca comenté.

    Este me pareció particularmente hermoso.

    Te mando un abrazo!

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