martes, 21 de junio de 2011

Estrés

No tenemos tiempo

ni para juntarnos a ver un eclipse,

ojalá me agarre un ataque de pánico

así mañana falto al laburo,

el New York Times lo escribe Stress,

s, t, r, e, doble s,

el Diario Crónica lo escribe Estrés,

e, s, t, r,

acento en la é y s,

es lo mismo,

los síntomas se multiplican

como las liendres en primer grado.


Tienen colgada la tesis,

se mienten,

se confunden,

y ahí tenés,

se estresan;

agarrate:

parálisis facial,

fotofobia,

toda la bola,

cagaso generalizado,

pinta el ACV y comprás

un afinador para el arpa,

miedo, todos tenemos miedo,

viste que no importa la edad,

te tenés que relajar,

te toca y te toca,

no hay tu tía,

a la lona, olvidate,

te tiran la toalla, la bata,

hasta el desodorante,

toquen la campana,

chocolate por toda la jeta,

toquen la campana loco,

basta, o sea,

que alguien me salve,

que termine,

que hable Osvaldo Principi,

y rajemos de este Luna Park.


Estrés,

caricias, llamados, silencios,

campeonatos estresantes,

“Pagando en efectivo,

2 x 1 de Rivortril”

esta farmacia se pone,

¿venís seguido?

¿qué onda tus amigas?,

podemos hacer una previa en casa,

¡apurate!,

te piden por favor,

te dicen gracias,

pero siempre te tenés que apurar,

viene el pibe de la moto

y te dice que es Urgente,

que eso le dijeron,

entonces se arma un dominó podrido de Urgentes,

y bueno,

la mina de cuentas colapsa,

el diseñador golpea la Mac,

la recepcionista llora,

el cliente toma café y recibe un mail

con asunto “Urgente”,

es el hijo de puta de su jefe,

que a su vez,

otro hijo de puta apurado,

de mayor jerarquía en hijaputez,

le dice que lo solucione,

no importa como,

para eso estás,

y otra vez,

todos se estresan,

hasta los hijos de puta,

es terrible,

anda el psquiatra si querés salir campeón,

enfermos,

no le pongan tanta sal,

pinta la presión alta,

todos enfermos

y la ciudad prendida fuego,

Rapipago es Lentipago,

colas interminables,

bufando,

odiando,

“Muere cajero apuñalado

por ama de casa impaciente”,

es que la gente se saca,

hay un banco genético

de adrenalina descartable,

de ansiedad impertérrita,

de miseria temporal,

¡te dije que es Urgente!,

como una locura mañana a primera,

pero lo necesito ya.


Apurados,

nerviosos,

“bajá un cambio” dice el cadete

con una remera de Bridge to Babylon,

pero igual se apura,

más vale,

sino lo rajan,

“Amplia disponibilidad horaria

y saber trabajar por objetivos”,

es decir,

organicemos la paranoia,

seamos prácticos,

los novios se dicen que se aman,

y claro, se estresan ,

porque amar también es un estrés,

se desvisten apurados,

se lamen, se rompen los botones

y hacen el estrés,

son precoces o frígidos,

y no se dicen nada,

de eso no se habla,

todos estresados,

no les viene porque están estresadas,

y procrean estrés,

es hora de formar una familia,

recibite y nos vamos a vivir juntos,

que lindo, mirá esos ojitos,

tiene el estrés del padre,

cuando sea grande se va a tatuar

la palabra Urgente en el brazo,

lo lleva en la sangre,

lo lleva en el tiempo.

viernes, 10 de junio de 2011

Canto

Canto Pri para bañarme
en la ducha de tu infierno,
hoy no tengo hongos,
ni un certificado médico trucho,
sos un campamento al que
mis padres no me hubiesen dejado ir,
obvio,
Canto Últi para encontrarle la vuelta
a este laberinto en hora pico,
sufro intolerancia telefónica,
canto el himno,
oh juremos, piba,
oh juremos,
canto blues en la infancia de Faulkner,
¿cantante o cantor?,
cantor,
toda la vida,
les creo más,
es una cuestión de piel,
de garganta, de noche,
canto a los cuatro vientos
y divido por dos fríos,
Canto IV de la Eneida,
no recuerdo un misero verso,
sólo el olor de las páginas,
el invierno rosarino,
el 5to B,
canto más de visitante,
como todas las hinchadas,
Erick Cantoná,
demencia al primer palo,
cantor,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el miedo,
Gardel gordo y vestido de gaucho,
rumores de milonga era toda tu fortuna,
traje negro, camisa blanca,
por lo menos en el Talent de catorce canales,
genio,
mi abuela tiene tu sonrisa en el modular,
que palabra de barrio,
¡modular!,
suena hermoso,
La menor, Mi mayor, Re menor,
de pronto un Sol mayor para las minitas,
y volvemos a nacer en un arpegio,
cantor,
otra vez la misma historia,
todo transpirado,
dejando la vida,
como si en el mundo sólo quedaran
agonías y canciones.

miércoles, 1 de junio de 2011

Estudiantes

Me tirás las llaves desde un piso 9
envueltas en un repasador,
me saco la mochila,
me preparo para atajar
ese mundito de bronce y pan rallado,
sobrevuela los balcones,
paracaidismo universitario,
viborea,
se mueve como
la pelota del mundial,
atajo,
no doy rebote,
abro,
tu portero sonríe,
“que pases bien” me dice,
es uruguayo,
de Canelones,
me lo contó una vez
que te esperé con frío,
viste que vos ni lo saludás,
parece buen tipo,
subo,
tu ascensor tiene mucha luz,
el espejo en HD,
me sorprende mi cara,
un esperpento,
en el palier hay olor a tu casa,
a vos,
odio los sahumerios,
tus parlantes no tienen graves,
hace todo más cruel,
abrís la puerta sin saludarme,
verte en jogging es mi talón de Aquiles,
Brad Pitt nunca cursó griego II,
ni el cuatrimestre de grecolatina,
rubio, gringo, macho,
tomá Homero,
alta cólera,
apoyo la mochila en la mesa,
olor a pucho,
fotocopias marcadas,
tu hermano me abraza,
pregunta qué onda,
me muestra que lo agregó una mina,
es una de las vacaciones,
Gesell explota,
te llama por tu sobrenombre,
no le respondés,
dice tu nombre completo,
seguís en silencio,
se saca,
llamala a mamá tarada,
vos estás en tu cuarto,
me dice que sos insoportable,
que te mande a la mierda,
me callo,
tomo un vaso de agua,
le digo que ya se te va a pasar,
que te entienda,
me llamás con vocecita de enferma,
te pregunto que querés,
vení,
que querés,
vení nene,
y yo voy,
como siempre.

martes, 24 de mayo de 2011

Seventy Five

El viernes muere despacio,
es un delay de pozo ciego,
viajo solo en el 75
desde Boedo a Retiro,
mi cabeza mete corcheas
contra la ventanilla
y pienso que somos
una máquina de esperar;
me aburro,
reviso el pasaje,
las plataformas
para Arrecifes y Rosario
suelen ser las mismas,
de la 24 a la 36,
OK,
mi viejo siempre contesta así
todos los mensajes de texto,
sino me llama,
y me habla de mi hermana
o de River,
semáforo,
malabares punk,
pienso que se quemó
la lamparita del baño,
que la distancia es un
secuestro sin prensa,
una escena lenta de un
corto sin presupuesto,
que perdí el papelito
para ir a buscar la ropa,
que La Plata queda cerca
pero no la conozco,
no hay nada que me lleve,
qué se yo,
solo algunos poemas de Fiebelkorn
o canciones de Moretti;
¡ojo!,
coincido,
el tiempo es insoportable,
a mí también me tiene podrido,
antropologuitos mirándote las piernas,
kirchnerismo,
besos,
fotos en Europa,
paciencia,
ojos negros,
Nino Bravo en YouTube,
comprate una guitarra,
cuidala,
metela siempre en la funda,
haceme caso,
odiame para la hinchada,
puteame por protocolo,
pero en serio,
las canciones de tres acordes
nos cambian la vida,
espero que te acuerdes siempre,
como yo,
el amanecer a la orilla del río
y el sol que nos lleva lejos,
nos aturde,
como los frenos de este armatoste,
triste, cansado,
que avanza bajo la noche de San Cristobal,
imponente,
y sigo solo,
brazos cruzados,
el chofer mueve las cejas
en el corazón del espejo,
pasan los bares peruanos,
la periferia de Miserere
y el abismo de la 9 de julio;
solísimo,
el bondi es todo mío,
puedo hacer la vertical,
flexiones de brazos o
meter un pique corto…
me quedo sentado,
recién en Plaza San Martín
una mujer vestida de negro
tiene frio en la parada;
sube,
murmura: uno veinte,
arruga el boleto,
se sienta,
y en un abrir y cerrar de mundos,
el silencio nos explota en la cara,
como una piñata llena de ausencia.

viernes, 20 de mayo de 2011

Cerrar sesión

Hay un pobre tipo que no tiene internet:

Entra en un ciber con olor a
pubertad y lavanda,
googlea el silencio,
tergiversa su periplo,
lee un mail,
y llora en público.

El teclado está sucio,
el mundo lleno,
y mientras se ejecuta
el epitafio descartable
de cerrar sesión,
otro hombre triste
espera su turno.

martes, 12 de abril de 2011

Divina Comedia


El Purgatorio se parece a una tarde
en el Parque Centenario,
las muecas aparecen solas,
otra vez.
Dante es sólo un colegio privado,
una pose desesperada,
googlealo y vas a ver,
el Cielo es relativo,
si a vos te sirve todo bien,
pensalo,
nunca hubo Infierno,
sólo ansiedad,
hay una leve tendencia a la exageración,
como siempre,
odio la palabra Urgente y quiero abrazarte,
etcétera,
pero no todo lo que brilla es oro,
ojo,
tampoco es una pileta del Ceamse,
ubicate,
no seas hipócrita,
no seas recuerdo,
que tengamos inflación en los precios del silencio
no significa que vayamos a morir cero a cero.

viernes, 8 de abril de 2011

Tu nombre

Las palabras pernoctan
en el telo de tu idioma,
ronronean en tu tapial,
vuelan bajito,
se chocan el Obelisco y siguen;
por ejemplo:
a mí me encanta ver
tu nombre en minúscula,
roza lo obse,
puede ser,
pero posta,
te siento más cerca,
asignación universal por corazón,
no te diferencio de nada,
podés ser una preposición,
una onomatopeya en euskera,
un participio histérico,
todo aquello que se muere
en la tempestad de un párrafo,
podés ser hasta la contraseña de mi mail,
un slogan del silencio,
el lunfardo de nuestra siesta,
un acorde menor,
un verso de Rodolfo Edwards,
podés estar entre paréntesis,
podés ser lo que quieras,
la firma de un cheque en blanco,
el verbo de un apellido,
hasta un sinónimo de la primavera
que me nace desde el pecho,
cada vez que asumo la resistencia.