domingo, 29 de marzo de 2015

Quiero que quedemos en el futuro

Quiero que olvidemos las promesas que hicimos cuando
creíamos que éramos los Camilos Cienfuegos del amor,
quiero que entendamos la coyuntura que nos excede,
que no seamos ingenuos,
que no subestimemos a la tristeza,
que gestionemos con la agenda
de los impulsos que nos reprimen,
quiero tus barcos,
tus aviones,
tus servicios de inteligencias,
tus cuadros,
tus contradicciones,
quiero que la ansiedad nos acuse de corruptos,
quiero que impidamos un toque de ida,
que tu diplomacia nos libere,
que mi coraje nos evoque,
quiero tu plaza,
tus banderas,
tus bombos,
tus miedos,
tus secretos,
quiero que seamos jóvenes,
quiero que asumamos los errores,
quiero que nos enfierremos para defender una siesta,
un sillón,
un silencio,
un mate,
quiero la soberanía de tu sonrisa,
quiero una organización sensible,
quiero tu cultura,
tu lealtad
tu justicia,
quiero que recuperemos lo nuestro,
quiero que quedemos en el futuro,
quiero que hagamos la única revolución,
esa que florece cuando nos abrazamos
y explotan todas las represas.

martes, 10 de marzo de 2015

El arco iris de la Plaza Benito Nazar

Recién,
en la Plaza Benito Nazar nació un arco iris.

Los nenes con pantaloncitos de Atlanta
persiguen la ráfaga colorida con la mirada,
maravillados,
con los ojos como un par mil,
se la muestran a sus padres,
que responden que sí,
que muy lindo,
sin levantar la cabeza,
mientras miran el celular.

Yo miro a los nenes y los alcanzo,
me les arrimo,
porque esta tarde los entiendo,
hoy pertenezco a su raza efímera,
quiero ser ellos,
quiero jugar,
quiero que hagamos:
Co-ca-Co-la-es-sen-tir-de-ver-dad,
quiero ser su cómplice,
su amigo,
su siesta,
su campamento,
quiero que guardemos un secreto,
que gustemos de Mariana,
o de Anita,
de todas las más grandes,
quiero que entiendan que a veces me quiero escapar,
que el tiempo nos manipula,
que me la banco,
pero me asusto,
y bueno,
lloro,
pataleo,
dudo,
aunque hoy no me importa más nada,
solo quiero jugar con ellos para siempre,
porque su asombro es la única verdad,
lo único inalcanzable,
porque los veo y me extraño,
porque me creció una flor entre los escombros
de mis propios maremotos asiáticos,
porque el silencio se quedó en el molde
cuando no quedaba más aire,
porque si la distancia asume
esta carambola temporal,
mi corazón se va a reconstruir
como el malo de Terminator.

miércoles, 28 de enero de 2015

Las cosas en mi lugar

El autobomba que dobló en la esquina es una anciana llorando porque se olvidó toda su infancia.

El celular nuevo que se cayó al río es una bomba que iba a explotar en el horario pico de mis recuerdos.

El miedo es un vicio.

La persona que tuvo la posibilidad de aprender a leer pero no lo hace es la pólvora en la mano del mundo.

La mañana que me di cuenta de todo es una hamaca que todavía se sigue moviendo sola.

La miseria es un cáncer.

El edificio que se quedó sin luz durante tres días es la alcancía de la soledad de los culpables.

El trueno que me hizo despertar anoche es la palabra justa que se cayó de un verso que no puedo.

El amor es un bardo.

jueves, 8 de enero de 2015

Los aplausos de Villa Crespo

Recién escuché aplausos desde el balcón,
no sé de dónde vienen,
me intriga,
pero como estoy tomando cerveza solo
y el tiempo es un perro en extinción,
prefiero pensar que festejan algo
que yo también festejaría,
no sé,
que chapamos como los dioses
rodeados de patrulleros,
que la bandera de Euskadi es hermosa,
que aprendí a leer,
que no mueren más mujeres,
que hay un pueblo que se llama La Invencible,
que te sonreís,
que las estrellas,
que la noche recién confiesa,
que las editoriales independientes crecen,
que estoy bien,
que tenés el corazón más grande que
una casa de Gran Hermano,
que perdimos a tiempo,
que hay señal,
que incendiamos Chevallier,
que el mundo,
que los asados,
que la construcción,
que tarde o temprano vamos
a llegar al final que empezamos,
que el sol,
que una caricia,
que Dios es una patria peligrosa,
que las oportunidades,
que más vale,
que me hablás,
que te siento,
que todo lo que ves será nuestro,
que tus decisiones,
que las mías,
que hay lugar para todos,
que la poesía resiste,
que las vacaciones,
que tus ojos,
que el mar,
que viva el fútbol, Pisculichi,
que me tocás timbre,
que te abro,
que te abrazo,
que qué linda tu pollera,
que nadie se atreverá a decir
que no hice todo lo posible,
que nosotros,
que hoy,
que queremos,
que mañana,
que amanece.

lunes, 5 de enero de 2015

2015

Matar un silencio con el pecho
y agarrarlo de sobrepique,
que vuele alto, fuerte y lejos,
que llegue hasta el horizonte
donde la luna gorda titila,
que rebote,
que vuelva,
que caiga en un patio con malvones,
que lo encuentre alguien
que sepa lo que quiere,
que lo cuide,
que lo entienda,
que lo banque,
sin pronóstico,
sin miedo,
en pleno brote de la experiencia.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Sobre la tela de una araña

Dos arco iris nacieron al mismo tiempo,
uno en Villa Crespo y otro en Arrecifes.

Desde el travesaño de cada curva multicolor,
creció una telaraña que parece un cielo.

Justo en el medio,
en la zona más tupida,
se balancea mi infancia.

Como vieron que resiste,
fueron a llamar a la tuya.

martes, 9 de diciembre de 2014

Usos y costumbres

Limpio mi casa,
empato,
apabullo el futuro contra mis rincones,
baldeaba tu desierto,
compraré hectáreas de tus abrazos,
quería que te vayas,
fundiré empresas que no existen,
camino mucho,
fumigaba tu oscuridad,
creía que era más fácil,
tomo mate,
ignoro de todo,
sonrío cuando la china me sonríe,
googleo la esperanza,
lagrimeo cuando River sale a la cancha,
proyecto,
trataba de entenderte,
soy un inútil,
salvé algunas ballenas de tu alma,
leo la prosa bella y terrible de los japoneses,
imitaba la voz de Fontanet cantando el estribillo de Prohibido,
recuerdo cómo te reías y me pedías que lo haga de nuevo,
tuve pesadillas con Cromañón,
tomo bondis que no pasen por Beara,
lloro sin darme cuenta,
pienso en la sonrisa de Ariana,
quiero volver el tiempo atrás,
retrocedí miles de casilleros,
cedo,
abuso del recurso de la repetición cuando escribo poesía,
chatearé con lo que queda de nosotros,
pataleo como un nene cuando espero,
bardeo tus miedos,
sufro los míos,
meaba la tabla,
hago lo justo innecesario,
escribo,
amaba el pogo de tu corazón,
masturbo a una leona herida,
juego bien a la pelota,
imagino cómo festejar un gol en el banderín del corner,
bailo cumbia con criterio,
recibo un subsidio emocional de YouTube,
busco,
prometo que voy aprender a manejar,
flasheo que me voy a pegar un palo en la ruta,
maldigo,
conseguía entradas gratis,
autogestiono mi silencio,
encuentro,
perdía sentido,
miro el celular mientras me hablan,
tengo fuerza,
tiemblo,
parecía cierto,
digo la verdad cuando exagero,
recortaba pedacitos de horizonte para pegar en la distancia,
buceaba en pelopinchos clausuradas,
resucito fantasmas,
sentía lo contrario,
caigo siempre del lado de la mermelada,
podía confundirte,
cambio,
extrañaré las boludeces que no percibo,
sostengo que lo que escribo no hace referencia a nadie
y abandono este tipo de poemas;
porque son divinos,
porque son infinitos punto rojo,
como el universo,
como la comunicación,
como las vueltas que da la vida.