martes, 29 de abril de 2014

Los amores de su vida


Los amores de su vida se van,
en silencio,
haciéndose los boludos,
sin culpa,
huyen,
se pierden en la neblina de un amanecer
que nunca llegó,
que nunca pudo;
se van,
se toman el palo en un Chevallier sucio,
en avión,
en los sueños,
en ovni,
se van en lo que tengan a mano,
en barrilete,
en remis,
en combi,
en bicicleta;
como sea,
lo amores de su vida se van,
se los ve pedaleando al sol,
con vestidos de colores,
con los pelos al viento,
se despiden de la pérdida,
y con el duelo resuelto,
se van,
dejan el ruido atrás;
cuando él fue,
los amores de su vida fueron, vinieron,
y armaron campamento en su recuerdo;
no dudan,
se van,
emociona verlos caminar por un puente viejo,
a punto de caerse,
pero sonriendo,
felices,
silbando acordes mayores,
así se van,
claros,
livianos,
libres,
se fugan del debate cíclico,
de la contaminación,
del vicio;
los amores de su vida se van,
marchan,
son una colimba sensible,
corren por un bosque escarchado,
a oscuras,
desaparecen,
como el suspenso,
como la paz,
como las ganas,
como los goles de la fecha en el noticiero,
inalcanzables,
siempre se van,
son una hinchada visitante que perdió,
se van,
nada los detiende,
por la noche,
bajo las estrellas de un cielo color nafta,
parten,
como la fama,
como el éxito,
como la tolerancia,
los amores de su vida se van,
para no volver,
para no arruinarse,
escapan en una calesita voladora,
recorren los techos de un barrio imposible,
con luces de carnaval,
con cumbia santafesina,
van levantando vuelo y se alejan,
no están más a su lado,
se van,
prometiendo nadas,
llorando contradicciones,
los amores de su vida se van,
son un link que marca error,
un zeppelin,
una liebre,
una Ferrari,
un huracán,
un barco de papel,
un poco de historia,
que cada ganador,
contará como le convenga. 

4 comentarios:

  1. dejan marcas.... todos y cada uno ...

    ResponderEliminar
  2. Acabo de descubrir este blog por una nota en la MU, así que decidí pasarme. Le doy click a un poema al azar y me encuentro con esta joyita.
    El amor, la ciudad, amores, desamores, ¿cobardía?. Me encantó.
    Felicitaciones che.Seguramente voy a pasar seguido de ahora en adelante. Maldita regla de las primeras impresiones, quién la inventó? Pablo Lunatti?

    ResponderEliminar
  3. Y lxs perdedorxs, de los malos -como yo-, no llegan ni a contarlo como les conviene, porque como todo, lo que quieren no les pertenece. Solo llegamos, si llegamos, como podemos.

    ResponderEliminar