martes, 7 de marzo de 2017

Día universal


El día que me preguntaste si
te invitaba a dormir a mi casa
está marcado en el almanaque
como el día universal contra
la esperanza mal administrada
y el derecho humano a olvidarme
de prepo de tus ojos que ya.

martes, 21 de febrero de 2017

Lateral

Estar enamorado, 
de lo que sea, 
es sonreír por inercia ante
la fuerza de las prioridades, 
agarrar un globo terráqueo 
y sacar un lateral al vacío.

jueves, 9 de febrero de 2017

Muchachito

Había una chica que
me decía “muchachito”.

“Muchachito” de allá,
“muchachito” de acá,
“muchachito” te extraño,
“muchachito” te quiero.

Con la chica divina que
me decía “muchachito”,
nunca nos pudimos
enamorar del todo,
ni ella ni yo,
sin embargo,
nos quedó la admiración como
alta reliquia de lo inoportuno,
el cariño espectacular
de los corazones,
el eco de las montañas
de un gran amor llano,
la partida taciturna de
un montón de trenes,
la esperanza poderosa de
todo lo que podemos ser:
si coincidimos.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Atención

Atención,
muchachos y muchachas,
ustedes que aman pero no lo saben,
todavía pueden estar a tiempo:
es mentira que todas las 
posibilidades existen,
son puras patrañas los destinos
que fogonea la duda,
tengan paciencia,
resistan,
verifiquen cada pozo de la galaxia,
porque en el entretiempo,
mientras se clonan primaveritas,
el amor se va en silencio,
paulatinamente lúcido,
con la dignidad de los exiliados
y la fuerza total de los que resucitan.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Cañita voladora

El olfato no me falla,
se viene otro diciembre
con forma de cicatriz:
vos tan cañita voladora
de Navidad y Año Nuevo;
yo tan perro en un balcón
enrejado que da a la avenida,
y sin mis dueños.

lunes, 21 de noviembre de 2016

La heladera

A la madrugada,
escuchar la heladera desde la pieza
me hace pensar en nosotros:
una pizca de bullicio 
en un silencio total,
una luz que se prende cuando
buscamos lo imprescindible,
un motor que se puede apagar
si la energía baja de golpe,
una puerta con una foto de Evita
y algunos imanes coloridos:
deliverys a los que solíamos llamar,
salvo los días de lluvia,
por respeto,
por dignidad,
y porque amamos así,
como podemos, 
sin esperar nada.

lunes, 17 de octubre de 2016

El río que nos cruza

Siempre me ahogo 
en un vaso de agua,
pero ese vaso 
puede ser el río 
que nos cruza,
el río al que te invito,
el río en el que jugamos
a ver quién aguanta
más abajo del agua,
y ganás vos,
porque tenés
más resistencia,
y nos reímos,
y jugamos otra vez,
y quizás empezás
a gustar de mí,
de nosotros,
porque sentís que
toda tu resistencia
nos equilibra,
y te decís:
¡ah, listo,
qué fuertes
seremos!
y se te prende
la mecha de la
construcción de
un mundo potable,
y quizás empezás
a gustar del río,
del incendio sano
cuando se va el sol,
de la correntada,
de las olitas
de agua dulce
que nos rebotan
contra la panza,
de la potencia
que significa
acompañarnos.